EL ECO DE ALHAMA NÚMERO 6 | ETNOGRAFÍA |
Problemática y situación
de nuestro pratrimonio:
Recuperación de la Arquitectura Popular
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Domingo |
"A propósito de las 1ª jornadas sobre Patrimonio de la Alpujarra celebradas recientemente en Berja, circunscrita al tema de Patrimonio Arquitectónico y el Turismo Cultural, nos unimos a la reflexión generalizada en defensa de este Patrimonio en pro de su conservación y desarrollo, y valga este Artículo como apunte para la ponteciación de los valores culturales y artísticos del medio rural y urbano". |
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Uno de los
grandes problemas de nuestro tiempo es la falta de conocimiento del patrimonio
cultural que nos rodea, de la normativa que la rige Sy de las obligaciones
que conlleva su conocimiento, respeto y uso. Objeto de estudio y reflexión
inamovible, el patrimonio Histórico-Arqueológico-Etnográfico y Ecológico,
-medio que envuelve a aquellos-, sea movil o inmovil, animado o inanimado,
patrimonio mobiliario o inmaterial: tradiciones populares, etc, no es
una invención cultural, es algo que ha ido con el hombre desde siempre.
Este
es un discurso propio de nuestra época que conlleva realidades sociales
y ecológicas y propicia generación de empleo y creación de riqueza: turismo,
cultura, economía saneada y a la altura de las circunstancias. El patrimonio
nos preocupa hoy especialmente, como ayer nos preocupó el cambio democrático,
es decir el lado de lo social, pero no debemos olvidar que esas perspectivas
siguen describiendo un movimiento pendular en el universo simbólico de
nuestra propia existencia (supervivencia), que nos está llevando a una
destrucción de lo ya hecho por el hombre a través de su existencial evolución.
No hace
falta insistir, pues, en la necesaria protección del Patrimonio en estos
tiempos que corren. A este respecto, necesitamos un proceso de reestructuración
de nuestra situación cultural o dicho de otra manera, sociocultural y
turística en base al Patrimonio, revalidando y ofertando dicho Patrimonio
como elemento de cultura y bienestar.
Y uno
de los Patrimonios inmobiliarios más representativos a nivel arquitectónico
y de interés etnográfico en el medio rural son las casas de pueblo, los
cortijos y otras construcciones complementarias relacionadas con la producción
y transformación económica del lugar. Molinos de agua, almazaras, lagares,
algibes, etc,, muestras de la huella y usos del hombre a lo largo de generaciones,
son mudos testigos, por el abandono secular, del aprovechamiento humano.
La
vivienda tradicional es un libro abierto que ofrece múltiples lecturas,
impregnadas de un profundo sentimiento de nuestro pasado, y siempre en
cualquier cultura ha sido una respuesta a las necesidades humanas y al
entorno donde se ubican. Contemplando esta arquitectura popular rural
o urbana observamos que, debido a su paulatino abandono, deja mucho que
desear en la actualidad. La adaptación de este tipo de viviendas con respecto
a las necesidades de la vida actual es factible de realizar con las innovaciones
correspondientes e indispensables a las necesidades actuales. Este tipo
de vivienda no deja de representar el testimonio tradicional de una historia
pasada de la vida íntima, hogareña y humilde de anteriores generaciones,
y que las gentes de hoy son acreedoras de disfrutar.
El problema
de la rehabilitación de esta arquitectura ha de tratarse con gran atención
y cuidado y ha de ir encaminada a restituir y conservar en ella elementos
y valores etnográficos de la cultura tradicional de la zona. La reconstrucción
debe ser sobria y respetuosa en sus formas, estructura y materiales, ya
que estas poseen una expresión del alma rural y popular, un lenguaje propio
y ancestral que se pierde en la memoria histórica de los pueblos.
La natural
y excepcional riqueza arquitectónica tradicional y autóctona está a punto
de perderse. Intereses diversos presionan para su especulación y destrucción.
La salvaguarda de este escaso patrimonio, está en su transformación y
recuperación, conservando íntegramente su construcción y diseño interior-exterior.
Esto significaría el triunfo de los ideales del ecologismo sobre los economicistas
del mercado especulativo. En la actualidad el parque de viviendas es bajo,
si consideramos el alto índice de abandono y derribo de la vivienda tradicional.
Solo un escaso número de personas sensibilizadas, por libre iniciativa,
restauran la mayor parte de este patrimonio inmobiliario.
La
arquitectura popular, pues, es un exponente claro de la evolución etnohistórica
de nuestro patrimonio arquitectónico y de la cultura autóctona popular.
Por ello, podemos afirmar sin riesgo a equivocarnos que la restauración,
rehabilitación y conservación de esta arquitectura, -parte integrante
de nuestro patrimonio cultural ingente- es algo de lo que nuestra provincia
está necesitada, ya que existe un gran abandono de los núcleos rurales
y un enorme desequilibrio entre habitat antiguo frente a la profusión
del moderno.
Consideraciones
previas para el inicio de la restauración o rehabilitación de la arquitectura
popular.
Las posibilidades que ofrecen los pueblos almerienses en el aspecto de la rehabilitación, restauración y conservación de su arquitectura así como de su entorno natural son múltiples. Una vez determinado el elemento objeto de restauración, se deberán tener en cuenta una serie de pasos previos necesarios antes de poner en marcha la obra que vaya a emprenderse:
1.-
Será preciso establecer los contactos necesarios con arquitectos especialistas
en Patrimonio y asesoramiento de técnicos en Etnografía, para la dirección
técnica precisa, cuando fuese necesaria su intervención si el proyecto
supera la calificación de obra menor, así como con personal especializado
en temas del Patrimonio para su correcto asesoramiento acerca del tratamiento
para la recuperación de este elemento
2.-
Se acometerán las obras previas imprescindibles para la puesta en marcha
de la restauración: mejoras de acceso, acondicionamientos complementarios,
jardines, huertas, conservación de algún resto arqueológico, si apareciere
en el desarrollo de las obras, o elemento etnográfico, tales como: una
noria, un aljibe, etc. dentro del propio entorno del núcleo como zona
de recreo, etc.
3.-
Así mismo, se deberán realizar áreas de señalización y explicativas del
lugar, para ayudar a tener una visión más comprensiva, no solo del valor
de este patrimonio, sino de los medios necesarios y de este tipo de proyectos
de rehabilitación para su mejor disfrute de todos y difusión.
Programa de conservación y restauración de la arquitectura popular
La evidente
preocupación social por el deterioro del Patrimonio, hace necesario el
fomento de la conservación del mismo, mediante una serie de medidas de
intervención en restauraciones, no solo monumentales, sino también civiles,
aportando y a la vez recuperando una serie de técnicas y conocimientos
minusvalorados, en muchos casos, por la arquitectura moderna, poniéndolos
al día con objeto de procurar reintegrar de nuevo en la reconstrucción
arquitectónica y artesanal relacionada con ella, dentro de un desarrollo
armónico y global de la comarca donde se actúe.
Reconstruir
todo aquello no conservado durante siglos es tarea ardua, paciente y en
ocasiones, imposible. A pesar de ello, cualquier actuación dotada de suficiente
soporte técnico, institucional y material, debería ser recogida con entusiasmo
y la dedicación que la iniciativa requiere.
La intervención
debe reunir el enfoque constructivo y rehabilitador; el diseño e interpretación
de la arquitectura autóctona; el análisis del hecho histórico de su implantación,
referido esencialmente a la comarca a estudiar; el punto de vista interactivo
y dinámico de la puesta a punto de la recuperación arquitectónica inmersa
en su espacio natural; su enfoque didáctico, educativo y turístico; la
visión conservacionista del medio ambiente; los procedimientos de intervención
en la arquitectura; los conocimientos de los oficios artesanos relacionados
con la arquitectura tradicional y su componente ornamental y de uso cotidiano
y agropastoril. El ámbito de la rehabilitación arquitectónica en estas
áreas etnográficas requiere procedimientos y tratamientos que parten de
diversos oficios tradicionales: albañilería, carpintería, forja, etc.
En este
medio rural se hace necesario desarrollar un cambio de mentalidad y de
sensibilización ante las necesidades que requiere este enfoque conservacionista
y no destructivo, con la recuperación y fomento de las actividades tradicionales
y la mejora del ambiente con el fin de lograr una visión totalizadora
del trabajo a realizar en una zona de interés determinada.