EL ECO DE ALHAMA NÚMERO 26 LA IGLESIA DE ALHAMA
 

Los Comienzos de un gran proyecto

Juan Martínez Rodríguez,
Ex-Alcalde de Alhama de Almería

Una fría mañana de Enero de 2.007 y siendo yo todavía Alcalde de Alhama, me vino a visitar al Ayuntamiento el nuevo cura párroco de nuestro pueblo D. Ángel Beltrán Velasco para cambiar impresiones sobre la situación de la parroquia y ver la forma de buscar ayudas o colaboraciones para adecentar y arreglar un poco la Iglesia, pues el estado de la misma era lamentable.

En aquella reunión decidimos movemos dentro del ámbito de competencias que a cada uno correspondía y nos pusimos a hacer las gestiones precisas para recaudar las ayudas y fondos necesarios para arreglar la Iglesia de Alhama que parecía más un almacén que una Iglesia.

Por mi parte hice gestiones ante la Excma. Diputación de Almería y la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, pero las ayudas que me ofrecían eran escasas y a largo tiempo, por lo que tuve que cambiar la estrategia y me puse a buscar las ayudas entre los ciudadanos y empresas del pueblo.

Entre los diversos contactos que realicé en Marzo, cabe destacar el que tuve con nuestro ilustre paisano e Hijo Predilecto de este pueblo D. José Antonio Picón García, al que le expuse el motivo de mi visita y las intenciones de lo que pretendíamos hacer en la Iglesia.
La respuesta que recibí de José Antonio Picón García fue la siguiente: "Amigo Juan, vamos a arreglar la Iglesia de nuestro pueblo, no vamos a hacer arreglos parciales sino que vamos a restaurar y arreglar toda la Iglesia".

Yo le respondí que lo que me proponía me parecía un sueño pero que ni la parroquia ni el Ayuntamiento disponían de recursos económicos para acometer esas obras de tanta envergadura, a lo que él me respondió "las obras se van a hacer, tenemos que crear una comisión encargada del seguimiento de las obras y me voy a poner en contacto con un famoso arquitecto para que nos haga el proyecto de la reforma integral que la Iglesia necesita".

Acto seguido D. José Antonio Picón encargó al famoso arquitecto especialista en restauraciones de edificios emblemáticos D. Ramón de Torres la redacción del proyecto de las obras que se necesitaban hacer en la Iglesia para tener un templo sin grandes lujos pero digno como correspondía a nuestro pueblo.

Los cinco miembros de la Comisión creada para coordinar las obras empezó a trabajar ese verano colaborando con el párroco en la confección y distribución de una carta a todos los vecinos y empresas del municipio dando a conocer las obras que se pretendían realizar al tiempo que se solicitaba la colaboración económica que cada uno pudiera aportar y teniendo los primeros contactos con las empresas que pudieran realizar los trabajos.

En el mes de Noviembre, el arquitecto nos entregó el proyecto de la obras a realizar y por la Comisión se analizó su situación y costes. El proyecto presentado nos pareció una maravilla pero el importe de ejecución era alto y para nosotros poco viable. En un momento de la reunión José Antonio Picón García dijo "Señores las obras se van a realizar, yo tengo una deuda pendiente con mi pueblo y la quiero saldar, Alhama tiene que tener una Iglesia digna, como corresponde a nuestro pueblo. Como nos hemos dirigido a todos los ciudadanos del pueblo por escrito para que tengan conocimiento de lo que se pretende hacer y se les invita a que colaboren con las aportaciones que cada uno pueda realizar, yo espero que mis paisanos/as sean generosos y aporten lo que cada cual pueda, y el dinero que falte para ejecutar todo el proyecto lo aportamos mi familia y yo".

D. José Antonio Picón encargó al famoso arquitecto D. Ramón de Torres la redacción del proyecto de las obras que se necesitaban hacer en la Iglesia para tener un templo sin grandes lujos pero digno como correspondía a nuestro pueblo

A partir de ese momento y una vez solucionado el problema de la financiación se nos planteó a quienes se les adjudicaba las distintas fases de las obras. El criterio unánime de los miembros de la Comisión fue adjudicar todas las fases de las obras a empresas del pueblo y entre ellas las que reunieran las siguientes condiciones: 1° Que las empresas se hubiesen destacado por su colaboración con la parroquia y 2° Que hiciesen los trabajos conforme al proyecto, a precios de coste pero de forma que no ganaran dinero pero que tampoco perdieran, y de esa forma se adjudicó todo el proceso hasta como Uds. lo están viendo hoy día.

Esta es la historia que a mi me ha tocado vivir y en la que he trabajado con mucha ilusión durante este proceso de las obras de restauración de la Iglesia de San Nicolás de Bari de Alhama de Almería que se iniciaron el pasado 14 de Enero y se han terminado para celebrar en ella las fiestas de nuestros patronos.

Desde estas líneas aprovecho la oportunidad que se me ofrece para mostrar mi agradecimiento a cuantas personas y empresas han colaborado para llevar a cabo este bonito proyecto y en especial quiero dar las gracias públicamente en nombre de todos los miembros de la Comisión a la familia Picón Martínez ya que gracias a su desinteresada colaboración estas obras se han podido realizar.