EL ECO DE ALHAMA NÚMERO 17

ESPECIAL

 
ALHAMA EN IMÁGENES
Un paseo por su historia
María Carmen Amate Martínez
Porfirio Marín Martínez

Durante el mes de diciembre del pasado año 2003, coincidiendo con las fiestas patronales, Alhama celebró la conmemoración del centenario del primer periódico publicado en el municipio, el primitivo "Eco de Alhama. Periódico semanal independiente defensor de los intereses locales" de 1903, con una exposición centrada en la historia del pueblo y de sus gentes organizada por la Asociación Cultural "El Eco de Alhama".

Alhama en imágenes. Un paseo por su historia, ofreció a cada una de las cientos de apoyadas por una serie de paneles explicativos de texto, el pasado del municipio y seguir su evolución como núcleo de población por los diferentes momentos de su historia.

La Casa de la Cultura, solar en el que vio la luz don Nicolás Salmerón, acogió la tarde del día cinco de diciembre, a un considerable número de personas, que con su presencia, quisieron dejar patente su compromiso con el desarrollo de la cultura y hacer realidad, una vez más, el pensamiento de nuestro ilustre paisano, don Nicolás cuando afirmaba que sólo a través de la cultura se hacen los pueblos más libres.

La presentación del número 16 de la revista y la inauguración de la exposición fueron el punto de arranque del calendario de actividades culturales y de ocio programadas por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Alhama con motivo de las Fiestas Patronales y fiestas de Navidad.

Un recorrido a través de los siglos permite al espectador, a partir de la los diferentes elementos conservados, adentrarse en el pasado de Alhama como núcleo de población.

La prehistoria, la historia antigua, la etapa medieval, la época moderna y la etapa contemporánea en el municipio, se van sucediendo en la muestra y ofrecen al espectador una visión secuencial, a través de su historia, de la vida del pueblo.

Varias imágenes de tumbas neolíticas localizadas en diferentes parajes del pueblo constituyen el inicio del recorrido por la historia de Alhama.

Elementos cerámicos, la réplica de "La Dama de Alhama" -pequeña escultura femenina de mármol blanco aparecida en el año 1985, durante las obras del alcantarillado del pueblo-, y otros restos arqueológicos de gran interés, nos hablan, también, de la presencia humana en estas tierras durante la época romana. Sin duda que la existencia de una importante fuente de aguas termales en el municipio, contribuyó, notablemente, en la temprana ocupación de estas tierras.

Alhama en la época romana

 

La posición geográfica de Alhama, así como el contar con una importante fuente termal, facilitó que desde antiguo diversos grupos humanos vieran en ella un lugar idóneo para asentarse. Entre ellos, destaca el romano.

Por los objetos aparecidos en el casco histórico del municipio, a lo largo de los años, podemos intuir que aquí vivió una pequeña comunidad asentada en la propia población en torno al siglo I despues de Cristo.

Los últimos hallazgos aparecidos, próximos a la fuente termal, nos confirman la existencia, en sus cercanías, de tales asentamientos, que se verían favorecidos por el paso natural -calzada- de comunicación de la costa con el interior.

 

La época medieval y musulmana aparece ampliamente representada en la muestra. Restos de ajuares domésticos y de la importante producción alfarera localizada en el pueblo, nos dan idea de la relevancia que Alhama alcanzó durante este periodo histórico.

" Por las ruinas de fábricas que se hallaron en días que todavía viven, no se puede dudar de modo alguno que los tuvieron los moros en gran estimación. Me aseguraron, como cosa pública de voz que en aquel sitio de la risca en que permanecen las señales ya insinuadas, había evidentes muestras de patio con su pavimento, columnas y arcos, todo de piedra, que cada cual ha ido aprovechando.

Yo vi dos trozos de columna que en una puerta sirven de tranco o escalón: pero nada ha quedado más que las ruinas de un castillo que dominaba aquel sitio, pues al parecer guardaban los moros sus baños como se ve aquí en los de Alhamilla y la otra Alhama ".

Juan Bautista Solsona (1824). Baños de Alhama La Seca. En "Examen de las aguas medicinales que se hallan en en Reino de Granada ".

Alhama en la época musulmana (siglos XII-XVI)

La comunidad musulmana alhameña estaba dedicada básicamente a la explotación agrícola de las tierras de los alrededores utilizando como agua de riego la que aportaba la fuente, conducida a través de una serie de sistemas de acequias que la distribuían.

Junto a la actividad agrícola, destacan, además la producción de la seda y la alfarería. Esta última más documentada por los numerosos hallazgos aparecidos. Dada la gran producción de sus alfares, se deduce que su distribución rebasaría el ámbito local.

Por su laboriosidad y posición estratégica, Alhama llegó a convertirse en capital del distrito o "Taha de Marchena, condición que mantuvo hasta los inicios del siglo XVI.

A partir del terremoto del año 1522 y la pérdida de sus aguas, Alhama se adentra en un profundo declive que tardará siglos en superar.

 

Los datos referidos a este lugar de la taha de Marchena correspondientes a los siglos XVI y XVII relatan un panorama desolador. Tierras abandonadas, sequía continuada y cifras muy reducidas de su población. La exposición del Libro de Apeo y Repartimiento del lugar de Alhama la Seca ha permitido a los muchos visitantes de la muestra admirar uno de los documentos más antiguos que se conservan en el pueblo.

 

Alhama en los siglos XVI y XVII

El siglo XVI fue funesto para Alhama. De capitalidad de la Taha de Marchena en sus comienzos, así como de ostentar también los mayores efectivos humanos y de producción agraria, según se desprende de algunos datos conservados sobre fiscalidad, los sucesivos golpes que le fueron asestados a lo largo de esta centuria la dejaron sumida a un solar inhabitado y rodeado de campos sedientos, cual imagen fantasmal

A todo ello contribuyó básicamente el terremoto de 1522, que cegó su fuente termal. Así mismo, la destrucción causada por las guerras y consiguiente devastación de los elementos productivos; la ruptura del equilibrio económico por el abandono del modelo de explotación morisco; la presión de la nueva oligarquía dominante, el adverso momento climático en los preludios del siglo XVII, entre otros.

El censo de 1587, realizado por los obispos, asigna a Alhama 25 vecinos. Sin embargo, la cifr más parece teórica que real, pues a finales de siglo el núcleo urbano de Alhama todavía seguía despoblado.

El proceso de recuperación fue muy lento. Si bien el agua termal apareció antes de fin del siglo XVI, los procesos de captación y distribución se dilataron durante el curso de la primera mitad del siglo XVII.

Pero un largo camino, de más de 200 años, será necesario recorrer para alcanzar el nivel de población existente en los albores del siglo XVI, alrededor de 700 personas.

 

Los primeros años del siglo XVIII, son fechas de consolidación y de progresivo crecimiento de su población. Documentos y objetos: Libro de la Hermandad de San Nicolás de Bari o el fragmento del artesonado mudejar que cubría la iglesia de Alhama, así lo confirma.

Alhama La Seca en el siglo XVIII

Cuenta el lugar de Alhama La Seca con 735 habitantes, agrupados en 186 familias.

La actividad productiva gira en torno a la agricultura y la Ganadería. Entre la población activa predominan los jornaleros y los labradores.

Entre los cultivos de regadío destacan los olivos y los árboles frutales. De secano, la vid, el trigo y la cebada.

El sector servicios está representado por los arrieros, un barbero, el escribano y el maestro de escuela. Hay también tres molinos de harina, movidos por agua, una almazara de una viga y un horno de pan que abastece al pueblo.

Catastro del Marques de la Ensenada (1752)

 

Se adentra el visitante en los años centrales del siglo XIX, siglo de especial relevancia económica para el municipio, con la recreación del periodo a partir de la figura de don Nicolás Salmerón y Alonso, eje central sobre el que gira este apartado de la muestra. Una serie de documentos e imágenes reconstruyen algunos de los aspectos más significativos de la trayectoria política de este alhameño ilustre.

Situada en la falda de la Sierra de Gádor, en el declive del cerro, que llaman Vilano. Clima sano y benigno, pues sólo se padecen algunos dolores de costado y pulmonías, por lo poco que se cuidan sus laboriosos habitantes.

Viven 2384 habitantes, agrupados en 526 casas de un solo piso, mal alineadas en cinco calles, y otras tantas travesías. Tiene 4 plazas: de la Iglesia, la del Mercado, la Nueva, la de San Antonio, y una plazuela llamada de los Cantones, Casa Consistorial, Cárcel, Pósito y carnicería, 2 escuelas de 1ª Enseñanza, niños y niñas, 16 fuentes, baños en una casita y una iglesia en el centro del pueblo dedicada a San Nicolás de Bari.

DICCIONARIO GEOGRÁFICO ESTADÍSTICO HISTÓRICO

Pascual Madoz (1845-1850. )

 

Alhama La Seca durante la I República

Los cambios políticos: Revolución de 1868 y el destierro de la reina Isabel II tienen una significación especial en Alhama. Los hermanos, Francisco y Nicolás Salmerón y Alonso desempeñarán un papel relevante en este período de la historia de España y configurarán la vida política del pueblo.

Asistimos a un notable incremento de la población. (3.358 habitantes). La emigración a las zonas mineras de Linares, Río Tinto y Cartagena, es la salida para un importante número de alhameños que buscan nuevos horizontes ante la falta de trabajo en la zona.

Los primeros parrales de "uva del barco" se asientan, tímidamente, en su vega.

El período comprendido entre los años finales del siglo XIX y la Guerra Civil española recopila un volumen importante de documentos: imágenes de los diferentes alcaldes del periodo, diputados, propaganda electoral, documentación e imágenes pertenecientes a la logia masónica Salmeroniana, las primeras fotografías que se conservan de la actividad uvera, publicidad y documentación generada por las casas exportadoras de uva, y otras muchas actividades de la vida diaria, nos aproximan a la Alhama de este periodo. Especial relevancia adquieren por su poder evocador las imágenes de las calles, plazas, edificios, comercios y otros rincones singulares que nos permiten apreciar el crecimiento y la progresiva configuración urbanística del pueblo durante este período.

 

Alhama de Almería durante la Restauración (1874-1923)

Este período se inicia con la restauración de la monarquía borbónica, en la persona del rey Alfonso XII, tras el golpe que acabó con la I República española y llevó al exilio al alhameño don Nicolás Salmerón.

Etapa de especial relevancia en la historia de Alhama que inicia una progresiva transformación:

Aumento notable de su población. En el año 1900 alcanza los 4.003 habitantes y 6.008 hacia 1910.

Construcción de la vega de Alhama con los ingresos obtenidos en el trabajo de las minas.

Transformación urbanística del pueblo: nuevas calles, pavimentación y acerado, viviendas que responden al nuevo status económico del pueblo.

Construcción del balneario y cambio del nombre de Alhama La Seca por el de Alhama de Almería.

Implantación de la masonería y fundación de la Logia Salmeroniana.

Publicación de El Eco de Alhama. Periódico Semanal independiente. Defensor de los Intereses locales (l 903)

Muerte de Salmerón en Billere (Francla) 20 de septiembre de I 908.

 

Alhama durante la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1931)

Período marcado por una fuerte inestabilidad política nacional e internacional con huertes repercusiones en la economía almeriense.

La I Guerra Mundial (1914-1918) tuvo catastróficas consecuencias para la economía uvera alhameña falta de barcos para el transporte, cierre de los mercados europeos, encarecimiento de abonos, sulfatas, alambre, etc. En el año 1907, Alhama exporta 60.000 Tm. de uva, en 1917, se reduce su exportación a I7.500 Tm.

Esta situación se agrava aún más, en el año 1924 con el cierre del mercado norteamericano a las uvas de Almería por la temida ceratitis capitata o mosca blanca.

La emigración a Europa y, en especial a los Estados Unidos de América fue la salida natural a este período de crisis y como resultado: un notable descenso de la población propiciado, también, por la epidemia de gripe declarada años anteriores. Alhama reduce su censo a 4378 habitantes.

Alhama de Salmerón en la II República y Guerra Civil
 

La década de los años 30 nos presenta un municipio en honda recesión económica y con un descenso de población prolongado. En el año 1930, Alhama cuenta con 3.816 habitantes.

A la serie de factores que propiciaron este declive durante la década anterior, se une el perenne problema del agua.

La proclamación de la II República, tras las elecciones de abril de 1931, significó un rayo de esperanza para los alhameños que confiaban en ver mejorar su maltrecha situación social y económica .

En septiembre de este mismo año 1931, los republicanos españoles rinden un primer homenaje al alhameño don Nicolás Salmerón. Alhama une su nombre al de su hijo más preclaro

y pasa a denominarse Alhama de Salmerón. El levantamiento militar declarado en julio de 1936 pone fin a las esperanzas de recuperación depositadas en el nuevo regimen republicano.

Alhama, igual que otros muchos pueblos de España penetra en un período de crisis sin parangón. El arranque de un 70 por ciento de sus parrales o el abandono de los restantes, la fuerte emigración y la pérdida de libertades son el resultado de una de las páginas más oscuras de nuestra historia contemporánea.

 

 

 

 

 

 

La posguerra y los años correspondientes a la etapa franquista quedan, también, ampliamente documentados. Hombres y mujeres de todas las edades, niñas y niños, dirigentes políticos, acontecimientos, actos civiles y religiosos, fiestas populares, actividades culturales, imágenes de la vida cotidiana, y tantas otras imágenes constituyen, en definitiva, algo más de medio siglo de la historia de un pueblo, de la historia de sus gentes.

 

Alhama de Almería durante la Dictadura franquista

Los años de la postguerra se manifiestan especialmente duros para los españoles. Las cartillas de racionamiento, la represión, la privación de libertad, la falta de trabajo, son sólo pinceladas de la situación social, política y económica de los primeros "años de paz" inaugurados con el fin de la Guerra.

La emigración alcanza cotas insospechadas, la pérdida de población es el indicador más elocuente de período de crisis por el que atraviesa el municipio. Entre los años 1901 y 1940, Alhama perdió 3.036 habitantes.

La década de los años 50 marca un inicio de una leve recuparación de su economía uvera. En la vega comienzan a aparecer pequeñas plantaciones de parras que alcanzan su máxima extensión apenas veinte años más tarde. En el año 1949 Alhama contaba con 108 Ha cultivadas de parrales. En 1972, su vega se había ampliado hasta las 315 Ha y sus cifras de población, 2.854 habitantes en el año 1970, iniciaron su recuperación.

 

A la penosa situación de escasez y hambre que había en la postguerra, se unía en Alhama, dedicada casi en exclusiva al monocultivo de la uva, el problema de la escasez de agua, lo que favoreció la emigración, ya iniciada en la segunda década del siglo XX por motivos económicos y como consecuencia de la guerra civil por motivos políticos. Ello devino en un estancamiento de la población y en su envejecimiento.

No fue hasta los años finales del franquismo, con la llegada de nuevos recursos de agua, con los ingresos de los que emigraron y con algunas iniciativas empresariales locales, cuando Alhama comenzó a despertar de su parón económico al que estuvo inmersa. El despertar político vendría pocos años después.

Sábado tras sábado, durante el periodo navideño, la exposición recibió un importante número de visitantes. Personas del pueblo que por motivos diversos, no pudieron visitar la exposición, acudieron a ella. Alhameñas y alhameños que viven fuera, también acudieron a visitarla.

Por último manifestamos nuestro agradecimiento en primer lugar al Ayuntamiento de Alhama de Almería, que apoyó desde un principio este proyecto, al

Instituto de Estudios Almerienses, por su colaboración con el material expositivo y con los carteles de texto, a la Asociación "Amigos del Museo de Terque", por la cesión de sus marcos, y, especialmente, a todas aquellas personas que, con el préstamo de las fotografías y otros documentos, han hecho posible la recreación de un amplio período de nuestra historia más próxima.

Textos
María Carmen Amate
Emilio García Campra
Porfirio Marín Martínez
David Martínez Amate
Javier Morcillo Matillas