EL ECO DE ALHAMA NÚMERO 5 ENTREVISTA

DIEGO M. IBAÑEZ RUEDA

Estudiante de Ciencias de la
Comunicación
ENTREVISTA: JOSE MANUEL
ALONSO MARTINEZ
ALCALDE DE ALHAMA

"Estamos atravesando una
crisis cultural y lo digo sobre
todo dirigido a los jóvenes"

    José Manuel Alonso Martínez, de 49 años, casado y con tres hijas, es desde hace seis años alcalde de Alhama. Estudió magisterio en Almería, profesión que ejerce en la actualidad, aunque también hizo Historia Contemporánea en Barcelona. Fue allí, a mediados de los 70, cuando comenzó su actividad política dentro de Comisiones Obreras y el Partido Comunista, para una década más tarde encontrar su lugar definitivo en las filas socialistas. Aunque también es presidente del Consorcio de Municipios del Medio Andarax y Bajo Nacimiento y miembro de la ejecutiva provincial de su partido, este alhameño extrovertido y cordial no sólo llena su tiempo con la política, la docencia, y la familia, ya que, aunque le parece tópico decirlo, su principal afición es la lectura : le encantan los novelistas actuales y la historia moderna de España. Y, cómo no, andar por las vegas de Alhama.

P. : Al llegar a la alcaldía, ¿le pareció que ser alcalde de un pueblo relativamente pequeño era lo que puede parecer desde fuera?

R. : Yo al principio pensé que era más sencillo. Pero el primer año de mandato fue bastante difícil, pues no solamente tenías que conectar con tus vecinos, con la realidad de tu municipio, sino llegar a conocer el entramado de la administración, que es compleja. Y desalienta un poco en un primer momento. Te daba cierta desesperanza el ver que los proyectos que tienes y en los que tú crees, que elaboras para sacarlos adelante, se van retrasando, porque la administración es lenta. No consigues lo que te propones y crees que no lo estás haciendo bien ya que estás permanentemente haciéndote una autocrítica. El segundo año ya empiezas a ver algunos frutos y te vas animando un poco.

P. : Desde ese momento, ¿cuáles cree que han sido los problemas más importantes que afectaban a Alhama y a los que ha tenido que enfrentarse?

R. : De entrada tuve el problema más grave. El primer año que estaba de alcalde, que coincidió además con las fiestas del año 91, hubo una crisis profunda de la uva, que ya en el 92 era una situación catastrófica. Alhama estaba cambiando la situación económica a pasos agigantados, y no le veíamos una salida tan fácil, porque tampoco disponíamos de los medios para cambiar la tendencia que se estaba manifestando. Hay que pensar que en el año 91 ó 92 en Alhama estaban entrando anualmente 300 ó 400 millones de pesetas como producto de la uva de una forma directa. Y automáticamente y de una manera muy rápida eso desapareció. Por tanto eso era, es y será el primer obstáculo, la primera dificultad, todavía sin salvar de este ayuntamiento.

P. :Entonces, ¿dónde cree que está el futuro de este pueblo o por dónde cree que puede buscarse?

R. : Sinceramente, no te voy a dar una respuesta para salir del paso. Como es difícil ver por dónde van las tendencias de los municipios, una gran preocupación del ayuntamiento, y no personalizo, era que teníamos que dar soluciones acordes con la realidad del momento. Eso implicaba automáticamente la necesidad de un asesoramiento técnico suficiente. La condición básica era realizar un estudio de alternativas al cultivo del parral, estudio que fue realizado por la FIAPA y en el cual se analizaba la situación de la comarca del Andarax. Y marcaba unas líneas, una trayectoria a seguir. Una de ellas era, estaba clara, que nuestra zona podría continuar siendo una zona agrícola, pero había que cambiar la infraestructura para poder establecer una competencia con el entorno, sobre todo con respecto a la zona de poniente, o por lo menos estar al mismo nivel. Eso implicaba cambiar el sistema de regadíos, la mejora de los caminos y la creación de cooperativas. Pero también en el estudio se decía que no hay que olvidar otra línea importante : unas buenas vías de comunicación, que permitirían al municipio, que está cerca de Almería, aprovechar los circuitos tanto turísticos como de exportación de la zona de poniente y levante. Nuestro impulso de todos los ayuntamientos desde el 90 fue insistir en lo que ya se pedía desde antes, que era que se hiciera la carretera.

P. : Pero, aparte de la agricultura, ¿no pueden haber otros sectores con futuro, como el turismo rural, por ejemplo?

R. : Sí, claro. Con la carretera, la proximidad de los circuitos turísticos de la costa nos permitía aprovechar otro recurso, además de que no se podía olvidar que teníamos un balneario que había que aprovechar también. Desde el primer momento se puso todo el empeño en abrirlo, negociando directamente con los propietarios, y por fin un empresario del municipio ha sido el que lo ha abierto. Y ahí queda una oferta de turismo rural la cual implica, en primer lugar, que haya una buena comunicación, la carretera ; segundo, que el municipio tenga un atractivo en sí mismo, algo que ofertar, por lo cual se han realizado políticas de mejora de su entorno; por último, que las personas que nos visiten tengan otras ofertas para satisfacer lo que buscan. Y en este sentido estamos dentro del programa Leader de ayuda al turismo rural, ofertándolo a los privados fundamentalmente. Otra cosa es que en Alhama no ha calado muy fuerte el Leader, todo hay que decirlo. Y ahora el ayuntamiento sigue haciendo proyectos para dinamizar un sector que nos parece importante.

P. : Y en ese sentido, ¿el pueblo está respondiendo bien a esas iniciativas o cree usted que le falta más impulso?

R. : Yo creo que es muy complejo eso de cambiar las tendencias de los pueblos, aunque se puede colaborar en ese cambio. Pero también es verdad que hay aquí un tejido empresarial muy importante. Alhama tiene un sector muy dinámico, el de los empresarios de servicios y de la construcción, que está generando una gran actividad económica de tal manera que ha hecho que no se note la crisis profunda de la uva. Porque Alhama sigue creciendo, y eso es importante, cuando se podía esperar que cayera la población como en otros municipios de nuestro entorno al caer el sector agrícola. Esto quiere decir que la gente ha cambiado, si no se dedica al cultivo de las parras han montado una pequeña empresa o están trabajando en una de ellas. El pueblo ha respondido muy bien.

P. : Por otro lado, Alhama sigue teniendo una importante actividad cultural, en el sentido de conservar tradiciones, de fomentarlas.

R. : Estamos atravesando una crisis en el sentido cultural, y eso lo digo fundamentalmente dirigido a los jóvenes. Y es curioso, en el momento en el que Alhama tiene más jóvenes universitarios, que es cuando más debería dinamizarse todo lo que es la actividad cultural, con mayúsculas. Esta cifra tan alta de estudiantes indica una preocupación por la cultura y por la formación, pero no se traduce después en el municipio en una viveza cultural. Y yo creo que esto puede ser por una razón, y es que estamos muy cerca de la capital y se satisface gran parte de la demanda cultural con una mayor calidad de lo que podamos ofertarla nosotros. En cuanto al mantenimiento de fiestas tradicionales, quizá sean las personas mayores las que las van manteniendo, porque los jóvenes no sostienen, no apoyan la conservación de esas fiestas, que sí han recuperado gran parte de las personas de más de cuarenta años.

P. : La cultura para usted, como un valor de los pueblos, es algo importante, ¿no? . De hecho, por ejemplo, impulsó directamente la creación de esta revista.

R. : Sí, pero yo no me quiero dar más méritos de los que tuve, es decir, que colaboré porque me parecía que nuestro municipio se merecía tener un elemento de difusión de nuestra cultura y nuestra forma de ser. Y sigo creyendo que eso es un patrimonio que tenemos que no podemos echar por la borda. Ese patrimonio no es exclusivo de nadie, y es de todos la obligación de mantenerlo. Pero sin caer en los localismos excesivos, ni en que lo nuestro es lo mejor. Yo eso lo odio, eso va contra la cultura. Nuestra forma de ser se complementa, no se enfrenta, con la de nuestros vecinos.

P. : Siguiendo esa idea de colaborar con los pueblos del entorno, y ya en un sentido más amplio, usted es presidente del Consorcio de Municipios del Medio Andarax y Bajo Nacimiento. Esta nueva forma de aunar esfuerzos, ¿en qué nos puede afectar?

R. : Bastante más de lo que somos capaces de comunicar a nuestros vecinos. Por ejemplo, la carretera es algo que se ha hecho con la colaboración de todos los alcaldes y los vecinos de la comarca, que hemos sabido buscar en un momento determinado y preciso las ayudas necesarias. Pero ha sido un esfuerzo de los vecinos y la comarca, porque aisladamente no podríamos hacerlo ya que no tenemos la fuerza suficiente. También hay una serie de servicios, que no se notan pero que están ahí : el tratamiento de las aguas residuales, la planta de basuras, las escuelas taller, cursos de formación para mujeres del entorno... Es decir, la labor del Consorcio tiene bastante interés en muchos ámbitos, como el medio ambiente, la formación y el trabajo. Y todavía no hemos parado.

P. : Entrando un poco en lo personal, usted, además de todas estas funcion es políticas, sigue ejerciendo de maestro en el colegio. ¿Demasiado trabajo?

R. : La verdad es que sí, ahora estoy bastante resentido, diríamos, porque el ayuntamiento cada vez tiene más necesidades de servicios, y el alcalde ya no puede ser una figura que venga aquí media hora, sino que se requiere una presencia física más diaria para atender a los vecinos y sus problemas, porque creo que esa es su función. Pero además es el que tiene que proyectar la política del municipio, el que tiene su representación y el encargado de coordinar las tareas de funcionamiento. Eso hace que gran parte del día esté ocupado.

P. : Entonces no tiene mucho tiempo libre.

R. : Bastante poco. Lo que pasa es que cuando uno está por la tarde en la actividad política con los compañeros es enriquecedor porque contrastas tu opinión y debates con ellos. Esto te cansa pero, la verdad, te satisface porque has hecho algo que sale de lo cotidiano. Además sabes que se puede traducir en un bienestar, porque si tu dices "yo haría" y se puede traducir en algo entonces creo que te anima un poco. Y también es muy importante la relación que estableces con los amigos, con los compañeros, aparte de la meramente política o profesional.

P. : Como experiencia profesional y personal, ¿qué es lo que le han dado todos estos años en la alcaldía?

R. : Muchísimo, porque esto es, digamos, el centro de formación de una persona. Yo estuve en la universidad y en la escuela de magisterio muchos años, es decir, en las formaciones académicas. En la alcaldía se obtiene más formación, no tan reglada ni tan depurada, pero aquí se adquieren unos conocimientos enormes : desde la psicología a la sociología, la política, la economía, ... tienes que dominar todos los campos, hasta el urbanismo. Porque el alcalde no tiene que ser un experto, una persona con un gran conocimiento; lo que debe tener es la capacidad suficiente de estar próximo a sus vecinos, latir con ellos, no estar ausente de los problemas que en ese momento hay en su pueblo. Y tener la agudeza de encontrar la posible solución a esa problemática que se va planteando, el ir siempre, yo no diría muy por delante, pero sí al lado de los vecinos. Aquí se aprende una barbaridad, es un observatorio que te da una gran formación. Animo a cualquiera para que sea alcalde, sobre todo si es joven, porque de aquí saca una experiencia enorme.

P. : Usted ha participado en dos elecciones y en la segunda fue elegido alcalde por mayoría absoluta. ¿Qué ha sentido en esos momentos cuando ha recibido tanta confianza del pueblo?

R. : Hombre, te da una gran alegría, porque tratas rápidamente de personalizarla. Pero después hay que relativizar : no han elegido a una persona, han elegido a un partido político, a un grupo de compañeros, a una trayectoria, han elegido toda una labor realizada en otras legislaturas anteriores, y por tanto, todo eso sumado da como resultado que salga uno elegido por mayoría, lo cual da una gran satisfacción, porque uno dice que la gente ha valorado y sopesado la realidad de lo que tiene y te ha dado su confianza. Y eso te da fuerzas para continuar. Porque para estar como alcalde hay que tener mucha fuerza, ya que las debilidades siempre son muchas.

P. : Y es que también ha pasado por momentos difíciles. ¿Cómo los ha superado?

R. : He pasado momentos muy difíciles. También he contado siempre con el apoyo de mi familia y de mis amigos, amigos que están fuera del ámbito del ayuntamiento, que me han alentado en los momentos en los que uno dice "ya no continúo", "lo voy a dejar". En los momentos difíciles hay que estar dando la cara, porque yo creo que uno tiene poco en este mundo, y ese poco es la honra, la creencia en que las cosas que uno hace las hace porque forma parte de una comunidad, y eso no se puede echar por la borda, sino que hay que defenderlo hasta el último momento.

P. : Usted todavía es joven y puede aspirar a algo más en política.

R. : Si te digo que no es falso, pues alguien a quien le gusta la política no se satisface con decir que ha cumplido ya una etapa y se retira, porque la política te sigue gustando y te sigue tirando. Actualmente soy miembro de la ejecutiva del partido a nivel provincial y tengo aspiraciones políticas. Pero la que yo tengo más próxima y más cercana es la alcaldía, la que más me gusta, y si no la tuviera, pues igual me plantearía o no me importaría ocupar otra posición política.